Fangoterapia, la belleza natural que procede de la tierra.

31 octubre de 2012 por

La fangoterapia, como su nombre indica, es un tratamiento corporal que consiste básicamente en una envoltura en fango. En principio hay tres tipos de fangos diferentes, cada uno con sus correspondientes beneficios (y también alguna contraindicación).

En este artículo hablaremos de los fangos verdes, blancos y negros.

En el maravilloso mundo de los scrubs y los wraps (exfoliantes y envolturas) hay muchos tipos más, pero estos tres son los principales, debido a sus beneficios y propiedades. El fango es una fuente formidable de salud y bienestar por sus sales minerales. La tierra es un elemento vivo que transmite a nuestro cuerpo su propia energía y nos ayuda a reactivar y a estimular las funciones naturales del mismo. Los baños de fango revitalizan y nutren nuestra piel de la forma más natural.

¿Pero de qué está compuesto?

Muchos os estaréis haciendo ahora mismo esta pregunta, ¿de qué están compuestos? Básicamente, el fango está compuesto por minerales que hay en la tierra y en el agua, entre los más importantes destacamos el hierro, magnesio, manganeso, azufre, zinc, fósforo y cobre; también contiene oligoelementos y minerales geológicos como los silicatos, feldespatos, cuarzo, mica etc. El fango que se comercializa hoy en día para las envolturas queda libre de contaminación cuando el agua se evapora, de esta manera, se logra conservar intacta su riqueza, volviéndose más activo, concentrado y optimizando sus aptitudes regeneradoras.

Los principales tipos de fangos: negro, blanco y verde.

El fango negro es un producto suave y agradable, su principal efecto es que produce un agradable calor que calma los dolores articulares y las molestias musculares. Tiene propiedades antirreumáticas y reguladoras de la circulación, cicatrizantes y antiinflamatorias. Este fango incluye el alga Spirulina que estimula el metabolismo celular, desintoxica y recupera el equilibrio hídrico.

El fango blanco es ideal para los tratamientos antiestrés y relajantes. Este tipo de envoltura es perfecta cuando la piel presenta impurezas, es seborreica o reactiva. Los minerales que contiene este compuesto actúan como reequilibrantes e hidratantes, tonifican y refuerzan el sistema inmune.

El fango verde es sin duda alguna, el rey de las envolturas y el más demandado en centros de belleza y spa. Este maravilloso compuesto posee propiedades refrescantes y relajantes, descongestivas y estimulantes, este tipo de acción drenante es idónea para las piernas cansadas o con varices. A este tipo de barro se le añade comúnmente ciprés por sus propiedades hidratantes y reequilibrantes, hiedra por sus propiedades anticelulíticas y un compuesto de algas que actúan como un potente anticelulítico y activador de la circulación como son el Fucus y la Spirulina.

Las principales contraindicaciones del fango. La piel sensible o reactiva.

Normalmente este tipo de tratamientos es muy bien tolerado por todo tipo de pieles. Antes de comenzar con un tratamiento de fangoterapia es muy importante comentar con el cliente el estado de la piel. Cuando rellenemos la ficha del cliente debemos asegurarnos qué tipo de piel posee la persona. Si se trata de una piel sensible, alérgica o reactiva es muy importante realizar antes una pequeña prueba. ¿Cómo? Pues muy sencillo, tomamos el brazo de la persona con delicadeza, frotamos suavemente la zona de la muñeca con una toalla suave y un poco de jabón hipoalergénico, secamos con un tisú con suaves golpecitos. Una vez la zona está limpia ponemos una pequeña cantidad de fango en el dorso de la muñeca que previamente hemos higienizado. Dejaremos pasar unos cinco minutos para que el producto haga efecto. Tras esto lo retiramos suavemente. Si la piel está perfectamente y no han surgido manchas, rojeces o hinchazón y el cliente no ha notado ni picor ni escozor, podemos proceder a la aplicación de la envoltura corporal. No obstante siempre es conveniente estar atento a las reacciones del cliente mientras lo aplicamos y preguntar de vez en cuando cómo se siente y si le molesta en alguna parte.

Cuando NO podremos aplicar el fango

Hay varios casos en los que debemos desistir y decantarnos por otro tratamiento. En primer lugar nunca debemos realizar una envoltura de fango a una mujer embarazada o que cree que podría estarlo. Tampoco debemos aplicar nunca un fango que contenga yodo o algas a personas que padecen de hiper o hipotiroidismo, en ningún caso, jamás.

Por otro lado debemos tener algunas consideraciones previas con el barro negro. Como os he explicado un poco más arriba, el fango negro lo aplicamos cuando hay molestias musculares, articulares o problemas reumáticos. Este fango es ideal no sólo por su composición si no también porque es un barro que se aplica caliente, lo cual es muy agradable cuando se presentan molestias o dolores en el cuerpo. En este caso es muy importante que nos aseguremos de retirar el barro antes de que se enfríe.

Os pondré un ejemplo para simplificar lo que quiero decir: Imaginemos que se presenta en el Spa una mujer con molestias y dolores en la zona lumbar. Le aplicamos la envoltura de barro negro sobre las lumbares, al ser cálido enseguida notará alivio. Pero ¿qué sucede si nos despistamos y dejamos que el barro se enfríe? El resultado es que estaríamos haciendo justo lo contrario de lo que deberíamos, puesto que aplicar algo frío en las lumbares cuando se tienen molestias es realmente una sensación muy desagradable.

Por lo tanto, debemos aplicar el barro a una temperatura cálida y agradable (que probaremos siempre primero sobre el dorso de nuestra muñeca, para asegurarnos que ni quema ni está frío) y nos aseguraremos de retirarlo antes de que empiece a enfriarse.

Como veis, la fangoterapia tiene múltiples beneficios y muy pocas contraindicaciones. La Euespa como profesionales en el sector de los tratamientos Spa tenemos una opinión excelente sobre este tipo de tratamiento. La mayoría de profesionales que han estudiado con nosotros nos comentan los agradable que es aplicar el barro, porque es entretenido, es algo diferente, es sencillo y porque para el cliente siempre es un momento agradable y responde siempre positivamente a su aplicación.

Y para finalizar un pequeño truco que recomendamos a todos los profesionales del sector: Tanto masajistas como esteticistas de vez en cuando debéis aplicaros fango negro en las manos y en las muñecas, incidiendo sobretodo en los tendones. ¿El motivo? Podríamos decir que nuestras manos son nuestro sustento y debemos cuidarlas y mimarlas no sólo por fuera, si no también por dentro. Nuestras manos sufren mucho desgaste articular porque estamos continuamente ejercitándolas. Conviene cuidarlas y darles un respiro. El barro negro nos calmará y nos aliviará después de una larga jornada de trabajo proporcionando alivio y bienestar a los demás.

¿Qué os parece esta sugerencia? ¿Tenéis algún truco casero para aliviar vuestras molestias en las manos? ¿Ya habéis probado los beneficios de las envolturas en fango? Podéis comentarme lo que queráis. Un saludo de parte de todo el equipo de la EUESPA.

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